|

Hoy en "Diario de Cádiz" no encontramos con este artículo de Natanael Bello Pedreño, que por importancia y dar a conocer las opiniones de los representantes vecinales de la zona incluyendo a nuestra asociación Bahía Gaditana, lo incluimos en este espacio.
Natanael Bello Pedreño / Cádiz - www.diariodecadiz.es
El antiguo polígono de los Corrales se transformó en el año 1968 en una barriada con mil pisos construidos por el ministerio de Vivienda de Franco. En este lugar sólo había algunas industrias y los corrales de almejas que le daban el nombre en un suelo fangoso algo más parecido al existente todavía cuando hay bajamar a la entrada de Cádiz por Cortadura. Tras esta actuación la zona fue creciendo y se ha transformado en lo que es hoy la barriada de la Paz, un barrio que se va a convertir en la otra entrada a Cádiz que va a ampliar la oferta de los puntos de atraque para embarcaciones deportivas a lo largo de todo su litoral hasta Puntales y que está a la expectativa de cómo va a afectar la llegada de miles de vehículos al día cuando las obras del segundo puente terminen y quede abierto al tráfico.
Ésta es una de las preocupaciones del barrio, entre otras cosas porque, como cuentan algunos vecinos, "el vial de la avenida de la Bahía lo han dejado muy estrecho con la última reforma". Aunque, desde el Ayuntamiento, según expresan desde la asociación de vecinos Bahía Gaditana, les han explicado que "eso lo quieren como un paseo y tienen pensado canalizar todo el tráfico hacia la avenida Juan Carlos I". Aunque desde Bahía Gaditana piensan que la zona estará saturada, más aún cuando construyan el nuevo hospital regional en los terrenos de la aeronáutica. Otros vecinos están a la espera de que se abra el puente y opinan que "lo mismo puede ser un caos total o un alivio".
El paro es una de las lacras que tiene Cádiz y en la barriada de la Paz la conocen bien. Son parados de larga duración, de los que ya estaban en crisis antes de la situación actual. Esto influye en la vida cotidiana del barrio y obliga a los que lo necesitan a nutrirse de la asistencia social y de la comida que se reparte en algunos centros como en las asociaciones de vecinos con la ayuda del Banco de Alimentos y de la Cruz Roja. Francisco del Río preside la de Los Corrales y cuenta como "hace poco llegó una señora llorando pidiendo comida". Del Río explica que "se ha pasado de dar alimento a 40 familias a unas 60 ó 70 en la actualidad".
Aunque hay zonas que están muy bien y no sufren estos problemas sociales, desde las entidades que reparten alimento se reconoce que "están llegando familias pidiendo comida por adelantado, antes de la fecha habitual de reparto" y comentan que "se está notando el retroceso en la economía familiar". Para controlar este servicio se suele solicitar al demandante de alimento que presente la última nómina y un certificado de empadronamiento.
Otro de los problemas que ha soportado el barrio en las últimas décadas es el de la droga y la inseguridad en las calles. Hay que reconocer, como insisten los vecinos, que este tipo de conflictos se ha reducido bastante. Pero como se admite desde la asociación Bahía Gaditana, "se necesita ayuda en algunos sitios problemáticos" y les gustaría contar con la presencia de la policía de barrio. A esta petición también se suman Los Corrales y Buena Vista. Rafael Lamela es el presidente de esta última y opina sobre la posibilidad de crear una patrulla para la Barriada: "Dijeron que lo iban a poner y sería bueno tenerlo ya que posibilita la convivencia y el respeto". Ante la preferencia de vivir en la Barriada, Lamela explica que vivir en su actual casa "es como hacerlo en el palacio de congresos, tras haber vivido con seis personas en un partidito en San Juan de Dios".
En contraposición a los problemas existentes en algunas zonas localizadas, se encuentra la multitud de pistas deportivas con las que cuenta y que los jóvenes del barrio disfrutan y usan a diario. También se encuentra en la barriada los campos del Complejo, son las instalaciones deportivas municipales Manuel Irigoyen y Pedro Fernández. Tiene una intensa vida deportiva la barriada de la Paz. Y es que, como dice Francisco del Río, presidente de la asociación de vecinos de Los Corrales, "que haya unos centímetros que estén mal no justifica para obviar todo lo bueno que se tiene alrededor".
Uno de los puntos que se lleva exigiendo en el barrio es el de la utilización de los bajos vacíos de los edificios para uso comercial. Son pocos los que se han atrevido a abrir un comercio en ellos. Hay varias razones. Son locales que no están acondicionados para su uso. Carecen de servicios y saneamientos y requieren de una obra que surta de ellos. Además, los trámites para su ejecución, según explica Francisco del Río, presidente de Los Corrales, son complicados y, como dice, "pedimos al Ayuntamiento que flexibilice la documentación para abrir los negocios". Desde Los Corrales se exige que se pueda "paliar un poco el oficialismo que impide esta inversión" y consideran que "el barrio en este aspecto está despoblado".
Manuela Molina, presidenta de Bahía Gaditana, también avisa de "la falta de una zona comercial, para que se invirtiera en ella", y señala que "el que monte una librería en el barrio se forra, porque no hay ninguna". Los vecinos reclaman que para muchas cosas tienen que salir del barrio y también les gustaría que hubiera "más vida nocturna, en horas razonables, para tener un mayor abanico donde elegir y tomar una cerveza tranquilo".
Algo característico de la Barriada de la Paz es la ubicación del mercadillo del Piojito en la avenida de la Bahía. Este mercado abre sus puertas los lunes y sirve de reclamo para atraer gente de toda la ciudad. La convivencia con el centro comercial Bahía de Cádiz de El Corte Inglés parece que no crea problemas y que tampoco le hace sombra. Uno de los vecinos explica que "muchos vienen los lunes al Piojito a buscar unas cosas y continúan la visita a El Corte Inglés a buscar otras porque ambos ofrecen productos distintos y se complementan".
Cada asociación de vecino tiene sus reivindicaciones. Una de las preocupaciones que comparten todas es el desconocer si van a cobrar las subvenciones y hasta el momento tienen en el aire poder realizar sus actividades por falta de dinero. El presidente de la de Buena Vista, Rafael Lamela, reconoce que "el barrio ha cambiado mucho y el soterramiento facilita que se tengan socios de otras partes", pero lamenta que "al realizar las obras de reforma en las calles se quitara el único buzón de correos que había y no se haya repuesto". Desde Los Corrales, Francisco del Río comenta que "se lleva tiempo queriendo hacer una encuesta de población para conocer la situación social del barrio". Petición que, según comenta, tras ser solicitada al Ayuntamiento "se nos denegó y ahora estamos a la espera de tener dinero y hacerla". La tercera asociación, la de Bahía Gaditana, reclama el arreglo de la calle Guadiaro, que según su presidenta, Manuela Molina, "está intransitable". Algunos problemas y carencias que quedan por eliminar pero que difiere mucho de la situación de conflicto e inseguridad ciudadana que se han vivido en épocas pasadas.
|